Si no fueras tú, no estaría pensando en lo que no pudo ser.
Si no fuera yo, tal ves sería la imagen perfecta para ti.
Si no fueras tú, no pensaría en lo que estás pensando.
Si no fuera yo, te hubiera conquistado con la palabra.
Si no fueras tú, habrías hablado primero.
Si no fuera yo, no arruinaría con ansiedad el momento.
Si no fueras tú, no valdría la pena.
Si no fuéramos tú y yo, ese momento en el que nos veíamos hubiera sido todo.
Si no fuéramos tú y yo, cuando nos rozamos las manos por accidente lo siguiente hubiera sido tomarlas.
Si no fuéramos tú y yo, esa despedida melancólica nos haría darnos cuenta de cuanto nos queremos.
Pero porque somos tú y yo, nada va a pasar.