En el piso, un papel arrugado…
Alguien tiró ese papel y ese mismo lo arrugó…
El papel con lo que decidió ya no decir, con lo que estuvo mal escrito, mal dicho, mal construido.
Lo que hay ahí ya no está correcto o simplemente no está perfecto, no alcanza lo necesario para no ser arrugado, para no ser próximo a levantarse y terminar como un desecho y con suerte ser en algún momento papel reciclado.
Esa palabra ya no se dijo, esa palabra ya fue, ya no
existió.
Esa palabra ya no se leyó, ya no la vieron otros ojos que no hayan sido del autor.
Acaso alguien lo encontrará pero puede que solo encuentre palabras.
Esa palabra ya no se leyó, ya no la vieron otros ojos que no hayan sido del autor.
Acaso alguien lo encontrará pero puede que solo encuentre palabras.